Pomelo y limón

                                        

Es la primera novela juvenil que leo en formato aplicación. Trata sobre el amor imposible de dos adolescentes y plantea algunos problemas relacionados con la sociedad de masas, la televisión, Internet, la privacidad.

Existe una versión en papel que he hojeado pero no leído. De hecho, creo que mi argumento está intrínsecamente relacionado con el formato y el soporte en el que lo leí, digital y con acceso a Internet.

Aunque la narración se construye mediante una estructura fragmentada, la historia es absolutamente accesible en formato analógico. En la versión impresa, el lector tendrá que acudir a un ordenador para activar los enlaces que el texto indica -perdiendo el ritmo de la narración y su integración en la historia- o simplemente prescindir de ellos. En este último caso, digamos que perdería parte de información, pero la trama seguiría siendo coherente y completa.

A lo que voy: la sensación del lector digital es bastante diferente, al menos desde mi propia experiencia. ¿Por qué ha de haber un cambio en el efecto en el lector solo por el uso de uno u otro soporte?

Pues bien, el acceso instantáneo a Internet que ofrecen algunos soportes consiguen que los enlaces se integren en la historia de manera natural. Parecen parte del texto, aunque en realidad sean periféricos. El mismo blog de la protagonista parece introducirse en el texto corrido.

Pero el blog existe en la blogosfera. El libro enlaza al mundo real.

Y pienso que el choque entre el mundo de ficción (el libro) y el real (Internet), es más efectivo en soporte digital sencillamente porque el lector digital no tiene que levantarse de su lugar de lectura, desplazar su mente a acciones de no lectura, encender su ordenador y tener la voluntad de teclear la dirección del blog para saber más sobre la historia.

En digital, sin salir del soporte de lectura, simplemente con pulsar con el dedo, se accede al mundo real de Internet, con la sensación de que se sigue dentro de la historia. A ambos mundos, al de la lectura y al real, se accede con las manos desde el mismo lugar. No hay cambio de escenario ni de acción. Los dos mundos se mezclan y chocan en un mismo aparato. Y, en este caso, ese choque es eficaz para el contenido la historia, para la actualidad que pretende, para la comprensión de los personajes y el realismo del drama.

Efecto rebote de la ingeniosidad de este recurso, he aquí otro divertido (e interesante) fenómeno. Un fenómeno relacionado con la entrada (¡y la salida!) de la ficción por parte del lector. Algunos comentarios a las entradas del blog de la protagonista dan mucho que pensar. Vean:

Comentario 1: Hola!! A ver yo llevo un líoo!! ¿Este es un blog de ficción del libro Pomelo y Limon? Esque hay gente que dice que si y otros que no xd

Comentario 2: pero esta historia ¿succedio de verdad?Por que yo no conozco a Rebeca Lindon

Comentario 3: olle pinilla parecere tonta pero la historia (pomelo y limon) es real????

Comentario 4: es genial ya me encanto el libro y ahora canto mas tu blog,y pensar que esta historia tan bnita es real.por cierto¿q madres famosas son? siempre m lo pregunte

                                                         Todos los comentarios se pueden leer en el blog.

En resumen, jóvenes planteándose libremente la relación entre ficción y realidad impulsados por el argumento (seguramente) y por la forma de contarlo (sin duda).

Tal vez en unos años ya estemos todos acostumbrados a estos recursos narrativos en la LIJ, pero de momento ¿ven la oportunidad de crecimiento literario de sus lectores?

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