Literatura infantil y juvenil digital en el Espacio Kalandraka

Espacio-Kalandraka-literatura-infantil

El miércoles 22 de abril de 2015 tuvo lugar el corro sobre literatura infantil y juvenil digital en el Espacio Kalandraka, organizado por la asociación de escritores e ilustradores de literatura infantil y juvenil SCBWI, en el que tuve la suerte de participar como invitada.

Lo peculiar de esta invitación era que, más que una conferencia o un monográfico al uso (el formato más extendido en mi entorno investigador), la asociación lo planteaba como una charla más o menos informal sobre un determinado tema, introducida por el invitado y en la que participan todos los asistentes con total libertad. Me pareció que esto abría la posibilidad de una verdadera comunicación bidireccional con los autores (aunque también había investigadores) que, al fin y al cabo, son quienes pueden decidir apostar por la creación literaria en estos soportes, y allí me fui con mi tableta.

Mi introducción del tema se basó en un punto de vista personal sobre un aspecto concreto de la producción existente, que es el que sigue: uno de los principales motivos del acierto o de los errores creativos en las apps para niños es la presencia/ausencia de un autor* que se haga cargo de la dirección del significado de la obra.

Para ilustrar mi visión presenté una serie de apps de calidad variable. Algunas de ellas reflejan la falta de un autor especializado en público infantil mientras que otras muestran una calidad elevada tanto en el texto y la imagen como en la propuesta interactiva y, en definitiva, tienen en cuenta al destinatario infantil y sus especificidades.

Aunque, como siempre, me dejé llevar por la emoción y hablé demasiado, pude escuchar muchas ideas de los asistentes, productivas en todos los casos. Destaco este aspecto de la conversación de manera muy consciente, pues, a diferencia de muchas de las discusiones que he mantenido con otros interlocutores en los últimos cuatro años, cada vez me resulta más evidente que un cambio de mentalidad (hacia una más abierta) se está produciendo en los diferentes profesionales del sector de la LIJ.

En esta ocasión la discusión fue útil y provechosa para todos. No hubo debates vacíos basados en prejuicios y lugares comunes de los diferentes “bandos”: que si lo digital va a sustituir al libro, que si lo digital es efímero, que si lo digital es el futuro, que si las pantallas son malas para la vista, que si lo digital es más cómodo, que si el olor del libro es un placer… Aquí éramos todos amantes y trabajadores de los libros en papel que entendemos lo digital como una oportunidad para que la literatura invada más lugares cada vez, como una opción reciente digna de celebrar.

Salió el tema de la rentabilidad económica de estos productos, pero en lugar de usarlo como argumento para decidir entrar o no en este sector, la discusión trató de dilucidar si estaba siendo una barrera para el desarrollo de obras de calidad.

Surgieron ideas analíticas como el carácter híbrido de las producciones digitales y las limitaciones y oportunidades que este suponía o como los cambios en el rol del lector, que puede perderse parte de la obra dependiendo de la paciencia o habilidad que tenga en el momento de la lectura. Se plantearon dudas como el papel real del texto en unas producciones que parecen privilegiar la imagen o como la posibilidad de integrar diferentes estilos y propuestas, más o menos cercanos a lo que tradicionalmente entendemos como infantiles o de estética más comercial.

Como ven, fue una tertulia de lo más enriquecedora para todos, optimista y abierta al cambio sin despreciar en absoluto la literatura infantil y juvenil anterior. También fue un claro punto de unión entre la investigación académica (a menudo criticada por su carácter elitista y exclusivista) y el “mundo real”.

Esperemos haber sembrado una semilla para que esto acabe un día en algún buen proyecto que proponga a los lectores una nueva experiencia artística y vital que no hubiese encontrado hueco de no haber existido este formato.

*Cuando hablo de autor no me refiero únicamente a una persona individual; también contemplo el autor colectivo que puede estar compuesto por un autor y un editor o un equipo editorial o un equipo de producción de otro tipo, etc. Lo importante es que haya alguna figura que se encargue del “control” del sentido de la obra durante el proceso creativo.

En este enlace pueden leer el resumen que la asociación ha escrito sobre esta actividad.

2 comentarios en “Literatura infantil y juvenil digital en el Espacio Kalandraka

  1. Celia, has hecho un excelente resumen de lo que fue el corro. Personalmente, a mí me gustó mucho asistir y escuchar todo lo que tenías que contarnos acerca del tema (para nada hablaste demasiado). Quiero agradecerte el tiempo que nos dedicaste y, ahora que lo conozco, seguiré tu blog para enterarme de muchas cosas interesantes de las que hablas.

    Abrazo,
    César

    Me gusta

Deje un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s